Vé al principio: Mejora tu visión
“La finalidad del “palmeo” es permitir que los ojos descansen, la base de la relajación. En el palmeo, las manos, ligeramente en forma de tazón, cubren las cuencas con los dedos cruzados sobre la frente. Los ojos están cerrados y son cuidadosamente excluídos de toda luz. Puede haber un contacto firme entre la cara y las manos, pero no debería haber ninguno entre los ojos y las manos. Los codos deberían están apoyados de forma que la espalda esté recta y que no haya ninguna presión en el cuello, hombros y brazos. (Una buena posición es tumbado boca arriba en la cama).
El palmeo tiene unas cuantas funciones, la más importante de ellas la de descansar los ojos. Nos sentamos para descansar nuestros pies cuando sentimos que lo necesitamos; similarmente, si los ojos son aceptados como una parte de nuestro cuerpo, debería enterderse que ellos tambíen, necesidan descanso ocasionalmente. Cuando la visión es perfectamente normal, los ojos trabajan fácilmente y necesitan muy poco descanso; pero cuando la vista es anormal a cause del “strain” (esfuerzo, sufrir mientras se hace algo), toda actividad es relativamente cansina, así que precisa más descanso.
La relajación de la mente y el cuerpo puede desarrollarse a través del palmeo. La relajación no quiere decir desconectarse y colapsándose, sino rebajando la tensión y comportándose de la forma más apropiada y económicamente equilibrada (la conducta ocular, se entiende). El ojo sólo esta libre de “strain”, cuando es usado correctamente mediante la fijación focalizada (central fixation), es decir que la relajación en el sentido del Dr. Bates, se refiere a buen uso y coordinación normal. El palmeo es un caso especial, ya que no hay ningún input sensorial, así que la actividad correcta sería aquí no hacer nada. Esto es muy útil, ya que proveerá de un punto de referencia a partir del cual el esfuerzo y el sufrimiento (strain) en cualquier actividad cotidiana será más fácilmente reconocido, lo cual supone el primer paso hacia su prevención.
Pensar y sentir.
La actividad mental creativa es una extensión valiosa al palmeo. Cualquier ejercicio de memoria o imaginación, cualquier tipo de trabajo mental, desde ordenar una lista de la compra a componer una sinfonía, puede ser llevada a cabo tan eficazmente o mejor con los ojos cerrados que con ellos abiertos. Para empezar, uno podría por ejemplo tender a “pensar” con los ojos, causando “strain”. Lo esencial aquí es aprender a dejar a los ojos tranquilos. Cuando esto se va consiguiendo, se incrementa el descanso en la experiencia y prepara a la visión para un mejor desempeño.
Deberíamos estar interesados en usar todos nuestros sentidos hasta el máximo. Ver es importante, pero exagerar su importancia a expensas the otros sentidos nos deja más pobres; y también es algo contraproductivo, porque la vista debe desempeñar demasiado y empieza a sufrir. Aceptar que la visión es en muchos aspectos un sentido secundario, hace que el usar los ojos de una forma normal y relajada sea más fácil, así como conseguir lo mejor que nos pueden dar. El palmeo otorga una oportunidad excelente para familiarizarse mejor con el tacto, el olfato y el oído, incluso el gusto y muchas actividades mentales provechosas pueden llevarse a cabo mientras nuestros ojos descansan.
Explorando estos otros sentidos, que son esencialmente pasivos, hace que sin hacer ningún esfuerzo, podamos aplicar esta atención discriminativa fácilmente, sólo aceptando lo que percibimos. En hacer la transición entre ojos cerrados o abiertos, la cuestión depende de dos factores:
- De la relación entre la vista y sus compañeros. Por ejemplo, el ver en esta situación, ¿me aumenta o disminuye la experiencia de mis otros sentidos?
- La habilidad para encontrar mediante la práctica, el equilibrio entre ver o no ver.”
El tema de la utilización de la visión y los otros sentidos, es más una filosofía que otra cosa. Es un cambio de actitud. Poco a poco tenemos que convencernos que los ojos necesitan descanso y que no están para que se los utilice sin ton ni son. Si por ejemplo, se está pensando en las musañaras, mejor cierra los ojos. Si estás en la ducha y puedes, hazlo todo con los ojos cerrados, abriéndolos sólo cuando sea necesario. Es más diría que el lema podría ser: sólo cuando sea necesario. Esto ya es muy personal y cada uno encontrará el como utilizar mejor sus sentidos. Cuesta tiempo y paciencia, pero merece la pena hacer este cambio de actitud por el bien de nuestra vista.
Escrito por pandalovesbambu