Agudeza visual (Acuity)

marzo 18, 2008

Vé al principio: Mejora tu visión

“Para poder conseguir que la visión borrosa se aclare, debemos hacer el mejor uso posible de la retroalimentación (feedback) entre el ojo y el cerebro. En la visión deficiente crónica, la presencia de la visión borrosa estimula reacciones contraproducentes que reducen el feedback bien mediante el forzar para ver mejor o bien dándose por vencido/desconectando.

Mejorar la agudeza visual requiere encontrar el “ecuador” entre estos dos polos y aprendiendo a mantener la atención conjuntamente con un estado relajado. El truco es aprender a interpretar “el borrón” como un objeto interesante por derecho propio y prestar atención a su comportamiento. Cualquier objeto en el rango de visión puede dar potencialmente una buena retroalimentación, pero algunos dan más que otros y el Dr. Bates se dió cuenta que la mejor herramienta de retroalimentación era el “Snellen test card”.

Tan precisa es la retroalimentación de este gráfico que puede convertirse en un mal empleado y poderoso estímulo. Cualquiera que haya visitado un óptico, se acordará de la ansiedad y esfuerzo al leer la “última línea”, combinado con la preocupación por el estado de su visión y el deseo de complacer, de “aprobar” el exámen. El primer paso en el progreso, sería reconocer esta reacción por lo que es y aprender a controlarla, a inhibirla. Por eso el concepto de aceptación es tan importante.

He encontrado una forma muy útil de expandir el rango de acción del gráfico mediante la adicción de cartas coloreadas, una carta con un tipo de letra más pequeña y una carta para leer de cerca. Los colores no requieren ningún esfuerzo para verlos y las letras pequeñas en la carta más pequeña hacen que el esfuerzo de verlas sea evidentemente futil, incluso hasta para el más cabezota, además de enfatizar la diferencia importante entre visible y legible. Demasiados alumnos dicen “No puedo ver nada” cuando lo que realmente quieren decir es “No puedo leer nada”.

El movimiento es importante. Practicando un giro con el gráfico a la vista producirá a menudo como resultado que la retroalimentación de los ojos se ponga en marcha. Cuando los ojos están trabajando razonablemente bien, los cambios (shifts) naturales empiezan a operar; mirando firmemente pero de forma cómoda a una pequeña letra veremos como vibra o palpita y se vuelve más clara a medida que hace esto. Un borrón en movimiento es siempre más interesante que uno estático y siempre recomiendo dar prioridad de atención al aspecto del movimiento. Esto crea una situación en la cual la claridad puede desarrollarse mientras que los intentos directos para alcanzar la claridad son contraproducentes.

Trabajar alternando los ojos es muy importante. Disociando los ojos (por ejemplo mediante un parche) siempre aumenta la tensión al principio, reduciendo la visión y amenazando con inducir un círculo vicioso. Aprender a reconocer y a tratar con esto lleva a una gran mejora cuando luego se usan los ojos conjuntamente.

La aceptación no quiere decir fatalismo con respecto al estado de la vista, el tener que vivir con ello. Al contrario, significa entrar en la experiencia del presente actívamente, la única manera a través de la cual podemos conseguir un cambio. Una vez el gráfico es visto con esta actitud atenta y de aceptación, sin preocupación o esfuerzo, podrá empezar a hacer su trabajo. Simplemente dándonos cuenta que en ciertos momentos se vé más cláramente que en otros, uno se da cuenta del proceso de aprendizaje y lo alienta. Si la visión se vuelve especialmente clara como resultado de una práctica particular, sea mediante el palmeo o los giros, entonces el nexo es establecido subconscientemente además de conscientemente entre las sensaciones de relajación y movimiento y la experiencia de una visión más clara. Todo tipo de estrategias puede ser utilizadas al mirar al gráfico con contínuo interés a la vez que evitando la tensión: diferentes maneras de secuenciar las letras, diferentes patrones de respiración o de apertura de los ojos, combinación con giros, con cambios en la distancia… La lista es interminable y la creatividad del profesor entra en juego a la hora de ayudar a su alumno a encontrar el correcto equilibrio.

Sin importar la técnica usada, ciertos factores siempre entran en juego:

  • Distancia
  • Neutralidad
  • Iluminación
  • Memoria e imaginación “
Próximamente: Los factores en la práctica de una técnica

La técnica del giro (True Swings)

marzo 17, 2008

Vé al principio: Mejora tu visión

Los Giros (True Swings)

En el giro, el punto de fijación (el punto donde mantenemos nuestra mirada) es estático mientras que el movimiento que nuestro cuerpo realiza es el que produce los cambios en el punto de mira. Los giros tienen la intención contraria de observar un punto de fijación continuamente en movimiento desde un punto de vista que es, idealmente, estacionario. El efecto de esto es que el objeto/escena, parece pasar fluídamente en la dirección opuesta a la misma velocidad que el movimiento de giro.

  • En el giro largo, los ojos, cabeza y cuerpo se mueven en conjunto.
  • En el giro de cabeza, los ojos y la cabeza se mueven en conjunto, mientras que el cuerpo permanece inmóvil.
  • En el giro óptico, los ojos se mueven sueles, mientras que la cabea y el cuerpo permanecen inmóviles.

La idea es tener siempre el control de los ojos indirectamente mediante el control de la atención. No deberían quedarse fijos en los objetos, tampoco deberían “mirar vacíamente” al exterior, sin ver realmente nada. El mejor modo de llegar a la correcta actitud es mediante el sentido del tacto, dejando que los ojos sigan un camino como si lo estuvieran trazando con un dedo. En las primeras etapas usualmente es más fácil desarrollar este sentido de “contacto sin esfuerzo”, trabajando bastante lentamente; una vez establecido, la velocidad no es importante; uno simplemente practicará de la manera que le sea más relajante.

  • En el giro largo, prefiero personalmente un giro del cuerpo de exactamente 180º. Trabajando en una habitación hará que sea más fácil comprobar que cabeza/cuerpo/ojos estén correctamente alineados, y que el giro realice los grados pertinentes.
  • El giro de cabeza está limitado por cuanto puede la persona girar la cabeza (sin forzar, por supuesto). Compruebe en cada uno de los giros que los ojos están señalando hacia el mismo lugar que la nariz.
  • El giro óptico empieza por imitar el giro de cabeza, pero sólo los ojos se mueven. El pensamiento consciente siempre está dirigido hacia el “movimiento de la atención”, que estimula el movimiento del ojo indirectamente. A medida que los ojos se vuelven más relajados y móbiles, es posible entonces observar una ligera vibración en el objeto que se mira, como consecuencia del movimiento espontáneo del ojo. No importa entonces hacer más; la apariencia o la falta de movimiento puede ser percibida como indicador del incremento o decremento de la tensión (strain).

El giro “a la deriva” (the drifting swing)

Toda la anterior disección del movimiento visual en sus partes componentes, el “giro deriva” los integra de nuevo. Se permite que cabeza, ojos y cuerpo se muevan libremente en una especie de “baile disco”, sólo los pies permanecen quietos en el suelo. Más que dirigir los ojos hacia este o aquel punto, el objetivo es dejarlos en paz y observar que pasa, ser un observador de la experiencia. Los que dominan esto se están acercando mucho a experimentar una completa relajación sensorial conjuntamente con una atención enfocada cláramente y sin esfuerzo.

¿Qué hacen los giros?

Usados diligentemente y en combinación, los giros, como descritos, realzan la experiencia cotidiana de la visión, mediante la consciencia del cambio y movimiento. Estableciendo el sentido de que nuestra inmediata relación con el mundo tridimensional concreto que nos rodea, es la relación de ser un participante activo, ayuda a establecer la condición mental para una visión más clara mediante la liberación de nuestros ojos.”

*****

En el giro (cualquiera de ellos), lo esencial es establecer un movimiento fluido. No debe parar el giro en ningún momento, debemos estar contínuamente en movimiento. Es decir, no giremos nuestro cuerpo los 180 grados hacia un lado y nos quedemos ahí quietos un momento, si no que el ejercicio debe ser continuo, como si hubiera un muelle a cada lado del lugar hacia el que realizamos el giro.

La velocidad no es importante. La suficiente para que podamos ver el recorrido sin esfuerzo, siempre recordando que no debemos fijarnos en nada que nuestro recorrido toque. Es como si pasáramos “acariciando” por nuestra ruta, todos los objetos que están en esa línea imaginaria horizontal que trazaremos. Lo que es importante con respecto a la velocidad es que sea la misma. No giremos más despacio y luego más rápido, debemos encontrar un ritmo que nos sea cómodo y mantenerlo y no parar ni un instante (los que toquen el violín sabrán a que me refiero) en el ir y el venir.

Pronto comenzaremos a notar como nuestros ojos se relajan y se vuelven más móbiles. Incluso es posible que durante el ejercicio nos asalten momentos de claridad visual. Es importante como siempre “no emocionarse” y querer mantener este estado, ya que paradójicamente es esto lo que lo hace cesar.

En cuanto a los tipos de giros: lo mejor es comenzar practicando el “giro largo” y luego ir practicando los más “pequeños” hasta terminar sólo utilizando los ojos. El objetivo es siempre el mismo, llegar indirectamente a los ojos, a su relajación y liberación mobil y atencional. Todo el método persigue esto.

Según lo que he investigado, este movimiento de giro genera de forma natural el movimiento sacádico del ojo.

¿Alguna vez habéis ido en autocar con los compañeros del colegio y habéis visto como uno de ellos mira fíjamente al exterior y los ojos se mueven de un lado a otro muy rápidamente? Eso son los movimientos sacádicos. El ejercicio del giro reproduciría exáctamente este fenómeno, pero equilibrándolo hacia ambos lados (ya que los ojos del que mira hacia el exterior fíjamente en el autocar o coche sólo trabajarían en una dirección). Bien mirado esto me da una buena idea. Si no tenéis tiempo o oportunidad de realizar el ejercicio del giro, aprovechad cuando vais de acompañante en un coche a mirar por la ventanilla. Fijar un punto visual y “acariciar” todo lo que pase por él. Luego podéis alternar colocándoos en el lado opuesto del coche.

Un saludo a todos y a practicar ;)!

 

Próximamente: Agudeza visual


Espacio y movimiento

marzo 16, 2008

Vé al principio: Mejora tu visión.

“Los ejercicios llamados balanceo (sways) por el Dr. Bates contienen el principio del movimiento visual. Esto es crucial para el funcionamiento de la fijación central así como la apreciación de las relaciones espaciales, ambas siendo muy importantes para el correcto enfoque visual. Muchos tipos de balanceos han sido inventados, pero todos han derivado de unos pocos principios básicos.

El cometido de los balanceos básicos es el de analizar; no son tanto modelos del correcto ver sino una forma artificial de explorar varios aspectos de la visión de forma individual. Tienen, no obstante, un tema en común: la continuidad de la percepción consciente (awareness) y una clara dirección de la atención.

El balanceo (the sway)

En el balanceo, el cuerpo se balancea de lado a lado mientras la atención está dirigida hacia un punto distante. Uno se da cuenta de las constantemente cambiantes relaciones en el campo de visión, usando la fijación central como “pivote”. Suele ser costumbre el utilizar una referencia cercana como un poste o el marco de la ventana a través de la cual miramos, para establecer el “movimiento” inicialmente.

The sway

Al principio el balanceo parece no ser más que una simple demostración de paralaje , no obstante, a medida que una percepción más relajada se desarrolla, la experiencia del movimiento se transforma en una extraordinariamente compleja que tiene el efecto de relajar y mobilizar los ojos. Se vuelve posible entonces de extender la experiencia mediante el caminar hacia delante y atrás, dándose cuenta del movimiento aparente de los alrededores. Esto puede llevar a una mayor sensibilidad a los cambios en perspectiva así como de centrar y fijar la visión en un punto en relación con sus alrededores. Haciendo que la distancia tenga más sentido, ayuda a la posibilidad del enfoque correcto.”

*****

El balanceo recomiendo practicarlo al aire libre, ya que encuentro que hacerlo a través de una ventana limita mucho nuestra visión periférica del exterior. Como el ejercicio juega mucho con los efectos del balanceo en la visión periférica con respecto a nuestro “punto central”, encuentro indispensable entonces realizar el ejercicio fuera de casa.

Personalmente tengo un punto elegido, cerca de un lago. Encuentro que ayuda el elegir un sitio y conservar la costumbre de colocarse exactamente en la misma posición. Parece ser que la memoria ayuda a las relaciones, al menos al estar aprendiendo y también podremos comparar nuestros progresos a lo largo del tiempo. Si realizáramos el ejercicio en sitios diferentes cada día, no sabríamos decir si el efecto se debe a una mejora de nuestra visión o a las características del lugar elegido. Puede marcarse el suelo con una piedra, o sencillamente, si se trata de hierba o tierra, la marca de nuestras pisadas nos servirán de guía para la próxima vez. Al empezar el balanceo, debemos elegir un punto alejado donde fijar nuestra vista. Importante no forzar la vista en este momento, porque hay una tendencia (yo mismo lo experimenté), a intentar ver nítidamente ese “punto de referencia”. Si somos miopes, lo veremos borroso, pero no debe importarnos. Elijamos un punto y quedémonos con él, por muy borroso que parezca ser. Mientras nos balanceamos empezaremos a notar relaciones entre nuestro balanceo, el punto donde fijamos la vista y los alrededores, nuestra visión periférica. Es importante no cambiar nuestro foco visual, mantenerlo en el punto elegido y aunque notemos movimientos interesantes por el rabillo del ojo, no mover los ojos. Trataremos de estar lo más relajados posibles, respirando pausada y profundamente. Los que hayan visto “Fenomenon”, la película de Travolta y se acuerden de la escena donde empieza a balancearse con los árboles (como comunicándose con ellos), su balanceo lo tomo como modelo. No por la técnica, si no por el estado de relajación y como de “apertura” a nuevas cosas. El que tenga oídos que oiga.

El tiempo necesario es tanto como el que nos apetezca, es una “experiencia” no un ejercicio. Personalmente encuentro que hay que balancearse unos minutos para comenzar a percibir el efecto. Más adelante, necesitaremos menos tiempo. El balanceo es beneficioso para los ojos porque los hace experimentar lo que teóricamente es una visión sana. Practicándolo lo suficiente ayudaremos a los ojos a “entender” que esa es la forma correcta de ver. Encuentro que es importante para el avance practicar cada día, aunque sea un minuto. Además, encuentro que el ejercicio es bueno incluso para las piernas😀.

Próximamente: True Swings (los verdaderos giros)


(Puscifer) Indigo Children – lyrics

marzo 15, 2008

E.M.P. from the mother and son
tore the digital down
dawn of the age of the innocent ones

the indigo children
the indigo children come
the indigo children
the indigo children come
the indigo children
the indigo children come
the indigo children
the indigo children come
the indigo children
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come

E.M.P. from the mother and son
tore the digital down
dawn of the age of the innocent ones

the indigo children

analog time piece sky wide
sync to the ticker inside
move to the rhythm of the moon and tide

the indigo children
the indigo children
the indigo children
the indigo children

Sirius, Venus. and the lunar child
(get your life up untied)
giggle and the flames grow higher
dance in a circle around a central fire
(dance and laugh and love and learn. Grow higher)

the indigo children

wine, song, food and fire
clothe, shelter and seed

no more need for the old empire
when the indigo children come

Sirius, Venus, and the lunar child
giggle and the flames grow higher
dance in a circle around a central fire

the indigo children

wine, song, food and fire
clothe, shelter and seed

no more need for the old empire(fare thee well to the empire)
when the indigo children come

the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
when the indigo children come
the indigo children
the indigo children

Sirius, Venus, and the lunar child
giggle and the flames grow higher
dance in a circle around a central fire

when the indigo children come

wine, song, food and fire
clothe, shelter and seed

no more need for the old empire
when the indigo children come

the indigo children come X13
the indigo children X13


De color a forma

febrero 2, 2008

Vé al principio: Mejora tu visión

“Hasta para los que son ciegos al color, la percepción de la forma depende del reconocimiento de las diferentes cualidades de la luz reflejada en diferentes superficies. Una silueta es básicamente un cambio de color.

Forzar la vista al mirar a una zona de color es menos probable que forzar la vista al leer una letra. Al menos, la futilidad del esfuerzo se haría rápidamente patente. Así que primero, utilizamos el color como forma de aprender a dirigir la atención espontáneamente a nuestro rango de visión, con una relajante aceptación de lo que se vé. Dándonos cuenta de un color a medida que entra en nuestro rango de visión, nos despierta de nuestra “ensoñación” o atención laxa y nos provée una manera de aprender que la atención está focalizada, sin esfuerzo.

No importa lo dañada que esté la visión, en cualquier distancia, diferentes colores serán siempre discriminados si las areas y los contrastes son lo suficientemente grandes. Esto transforma de forma inmediata del absoluto (¿puedo ver o no?) al relativo (¿qué es lo que puedo ver?). Una vez la “dificultad” es reconocida como relativa, el progreso que se pueda hacer será siempre más sencillo y rápido.”

*****

Pasamos a la práctica amigos. Nuestro primer paso no es intentar ver las cosas más nítidas, ni ejercitar los ojos hercúleamente, nada de eso. El primer paso no es nada más ni menos que fijarnos en los colores que nos rodean. Empezar practicando por salir a la calle con la actitud “arcoiris”. Fijaros en los colores y no os preocupéis mucho por los contornos. Además, a partir de los colores, los contornos se hacen más claros. Pero dejémoslos ahí, no intentemos ver los contornos más nítidos, ya que entonces forzamos la vista, lo cual es contraproducente para nuestros propósitos.

Aunque sea el primer paso, no significa que no vaya a haber otros entrelazados, ni que este haya que darlo y después, secuencialmente dar otros. Pero es un paso muy importante. Aprenderéis a cambiar de actitud y prepararos para todo lo que vendrá después. Como siempre, el secreto es la relajación, el mirar “sin querer ver” y fijarnos en nuestro entorno con atención. A medida que nos vayamos dando cuenta que podemos movernos por nuestro entorno de forma más o menos efectiva, sabiendo que hay aquí y allá y que lo estamos haciendo sin ayuda de nuestras gafas sino por nuestros propios medios, la experiencia se volverá con el tiempo más gratificante y estimulante.

¡Ánimo!

Próximamente: Espacio y Movimiento – La técnica del balanceo


Gafas… ¿con o sin?

enero 25, 2008

Vé al principio: Mejora tu visión.

“Si se quiere que la visión vuelva a la normalidad, o que cambie de cualquier manera, debemos aprender a ver sin gafas. Esto no significa que siempre deban ser descartadas en principio – sólo que su uso debería ser menos automático.

Si consideramos que la finalidad básica de nuestros sentidos es establecer contacto con nuestro entorno, deberíamos preguntarnos si llevar gafas nos favorece o nos perjudica tal contacto. La respuesta es a menudo, una cuestión de actitud. Podemos “cortar” con la experiencia de nuestro alrededor no sólo por ver borroso o tener mala vista, sino también por la apatía creada por tener una visión clara y darla por supuesto.

Por otra parte, si estamos preparados para entrar en nuestro entorno de una cierta manera, entonces el sentimiento de contacto vital puede ser igual de fuerte si las imágenes son borrosas o nítidas.

Por supuesto que hay veces cuando la claridad es vitalmente importante – si necesitas tus gafas, úsalas- pero deja que sean una ayuda para tu visión más que un substituto de esta.

Nuestro objetivo es evitar el esfuerzo en el ver, y todo el mundo con una mala vista crónica, tiene que darse cuenta de que siempre está forzando la vista, más o menos, con o sin gafas, ya que si no, vería de forma natural. La solución a este dilema es reconocer que a veces el esfuerzo (strain) será mayor con gafas, otras veces menor y actuar en concordancia.

Lo importante es evitar las tres “D”s:

  • “Difficulty” –
  • “Discomfort” – y sobre todo,
  • “Danger” – Peligro.

También es necesario reconocer las veces cuando ver sin utilizar nuestras gafas, puede ser más satisfactorio y motivante, aunque sea con menor nitidez. Con el tiempo, la balanza se inclinará inexorablemente hacia el menor uso.

Anteojos VS Lentes de contacto.

Las lentes de contacto, también conocidas como lentillas, cuando no hay problemas de tolerancia, probablemente interfieren menos con la función del ojo que las gafas. Muchos usuarios han informado que la visión parece deteriorarse menos rápidamente con lentes de contacto que con anteojos y hay buenas razones ópticas, fisiológicas y psicológicas que explican porque esto puede ser así.

La parte negativa de las lentillas esque es más fácil ponérselas y dejarlas puestas, que quitárselas. Además, la ilusión que crean de “visión natural” puede minar el deseo de trabajar por una mejora real. Por estas razones apoyo su uso continuado tan sólo a pacientes cuya visión sea tan mala que tan sólo sean capaces de manejarse sin en muy pocas ocasiones. No obstante, para cualquiera que debe adaptarse a una aproximación más flexible, les recomiendo el uso de gafas de forma cotidiana, simplemente porque el desagrado que producen es un buen incentivo para quitárselas. Se pueden reservar las lentes de contacto para ocasiones cuando la apariencia y la seguridad en uno mismo son especialmente importantes.

Mediante el desarrollo de una actitud activa e interesada en ver bien en todo momento por nuestros propios medios, las restricciones a los ojos y las distorsiones que provocan las gafas, serán probablemente mejor reconocidas. Como esto lleva a quitárnoslas de forma natural con más asiduidad, la transición entre estos dos niveles de visión (sin gafas y con gafas) se nos hará más sencilla, especialmente si el palmeo se usa frecuentemente. “Relajación Perfecta” es nuestro ideal a seguir. Cuando uno es capaz de ver de una manera cada vez más relajada, con o sin gafas, la visión no puede hacer otra cosa más que mejorar.”

*****

Cuando comencé esta experiencia, me quité las gafas y no me las quise volver a poner. No lo recomiendo. Las primeras dos semanas fueron muy duras, siempre tenía ojeras y tenía los ojos siempre muy cansados.

Con el tiempo se me fueron relajando, pero aún así los notaba bastante cansados. Entonces imaginé que no podría ser tan bueno estar siempre sin gafas y que debería llevarlas cuando más las necesitara (esto se explica porque primero leí el manual de Bates, en el cual recomienda descartar las gafas directamente). Cuando ya leí sobre este tema en el libro que estoy traduciendo, empecé a ponerlo en práctica. Notaba que cuando más se me cansaban los ojos, era al estar al ordenador. Empecé entonces a ponerme las gafas sólo cuando estaba al ordenador y noté una mejora rápida en cuanto a relajación y avances en el reaprendizaje. Mi creencia era que al ponerme las gafas, de alguna manera, estropearía todo el trabajo anterior. Pues era errónea. Lo importante es conseguir la relajación de la vista, la máxima relajación. Si en una situación, estaremos mas a gusto con gafas (porque forzaremos la vista para poder leer las palabras, como en el ordenador), pues es mejor ponérnoslas. Personalmente no las uso para nada más, ya que en las demás situaciones, puedo arreglármelas sin. No hago ninguna actividad más en la que deba ver bien, así que entonces opto por no llevar. (Otro ejemplo sería conducir).

Mi recomendación es descartarlas cuando la visión es prescindible y podamos hacer las cosas cotidianas sin demasiada molestia. Sólo utilizarlas como dice el texto, como una ayuda y no como un substituto de nuestra visión.

Próximamente: De color a forma


El palmeo – descanso y relajación

enero 22, 2008

Vé al principio: Mejora tu visión

“La finalidad del “palmeo” es permitir que los ojos descansen, la base de la relajación. En el palmeo, las manos, ligeramente en forma de tazón, cubren las cuencas con los dedos cruzados sobre la frente. Los ojos están cerrados y son cuidadosamente excluídos de toda luz. Puede haber un contacto firme entre la cara y las manos, pero no debería haber ninguno entre los ojos y las manos. Los codos deberían están apoyados de forma que la espalda esté recta y que no haya ninguna presión en el cuello, hombros y brazos. (Una buena posición es tumbado boca arriba en la cama).

El palmeo tiene unas cuantas funciones, la más importante de ellas la de descansar los ojos. Nos sentamos para descansar nuestros pies cuando sentimos que lo necesitamos; similarmente, si los ojos son aceptados como una parte de nuestro cuerpo, debería enterderse que ellos tambíen, necesidan descanso ocasionalmente. Cuando la visión es perfectamente normal, los ojos trabajan fácilmente y necesitan muy poco descanso; pero cuando la vista es anormal a cause del “strain” (esfuerzo, sufrir mientras se hace algo), toda actividad es relativamente cansina, así que precisa más descanso.

La relajación de la mente y el cuerpo puede desarrollarse a través del palmeo. La relajación no quiere decir desconectarse y colapsándose, sino rebajando la tensión y comportándose de la forma más apropiada y económicamente equilibrada (la conducta ocular, se entiende). El ojo sólo esta libre de “strain”, cuando es usado correctamente mediante la fijación focalizada (central fixation), es decir que la relajación en el sentido del Dr. Bates, se refiere a buen uso y coordinación normal. El palmeo es un caso especial, ya que no hay ningún input sensorial, así que la actividad correcta sería aquí no hacer nada. Esto es muy útil, ya que proveerá de un punto de referencia a partir del cual el esfuerzo y el sufrimiento (strain) en cualquier actividad cotidiana será más fácilmente reconocido, lo cual supone el primer paso hacia su prevención.

Pensar y sentir.

La actividad mental creativa es una extensión valiosa al palmeo. Cualquier ejercicio de memoria o imaginación, cualquier tipo de trabajo mental, desde ordenar una lista de la compra a componer una sinfonía, puede ser llevada a cabo tan eficazmente o mejor con los ojos cerrados que con ellos abiertos. Para empezar, uno podría por ejemplo tender a “pensar” con los ojos, causando “strain”. Lo esencial aquí es aprender a dejar a los ojos tranquilos. Cuando esto se va consiguiendo, se incrementa el descanso en la experiencia y prepara a la visión para un mejor desempeño.

Deberíamos estar interesados en usar todos nuestros sentidos hasta el máximo. Ver es importante, pero exagerar su importancia a expensas the otros sentidos nos deja más pobres; y también es algo contraproductivo, porque la vista debe desempeñar demasiado y empieza a sufrir. Aceptar que la visión es en muchos aspectos un sentido secundario, hace que el usar los ojos de una forma normal y relajada sea más fácil, así como conseguir lo mejor que nos pueden dar. El palmeo otorga una oportunidad excelente para familiarizarse mejor con el tacto, el olfato y el oído, incluso el gusto y muchas actividades mentales provechosas pueden llevarse a cabo mientras nuestros ojos descansan.

Explorando estos otros sentidos, que son esencialmente pasivos, hace que sin hacer ningún esfuerzo, podamos aplicar esta atención discriminativa fácilmente, sólo aceptando lo que percibimos. En hacer la transición entre ojos cerrados o abiertos, la cuestión depende de dos factores:

  • De la relación entre la vista y sus compañeros. Por ejemplo, el ver en esta situación, ¿me aumenta o disminuye la experiencia de mis otros sentidos?
  • La habilidad para encontrar mediante la práctica, el equilibrio entre ver o no ver.”
*****
El palmeo.
Podríamos decir que es el pilar del tratamiento y mejora de nuestra visión. A lo largo de la lectura del manual de Bates, podemos advertir como no se cansa de repetirnos que el palmeo es esencial.
Incluso hubo casos descritos en los que el palmeo curó por completo a una persona, sin necesidad de más tratamiento o ningún método o práctica. El caso es de un hombre mayor con problemas de visón. Bates le dijo que para empezar tendría que aprender a relajar y descansar los ojos. Le enseñó la técnica del palmeo. El señor, muy interesado le preguntó si los ojos podían descansar “demasiado”. Bates le dijo que no. Dos días después recibió noticias de su paciente. Le dijo que estaba completamente curado y que veía perfectamente. Bates estaba completamente sorprendido y le preguntó como lo había hecho. El paciente le contó que había sido muy pesado, pero que había hecho palmeo durante unas veinte horas seguidas. Bates incrédulo le dijo que debía haber parado en algún momento para comer, que no era posible. El paciente relató como comenzó a hacer palmeo hacia las cuatro de la mañana y siguió haciéndolo sin comer hasta las doce de la noche. Sólo paraba cuando tenía sed para beber grandes cantidades de agua. El extracto de este caso está aquí.
La forma más cómoda de hacer palmeo, según mi experiencia es hacerlo tumbados. Si nos apoyamos con los codos en una mesa, corremos el riesgo de encorvarnos o añadir tensión al cuello u hombros. Durante el palmeo deberemos relajarnos al máximo y respirar de forma natural. Ahora la tarea es la de intentar ver lo más negro posible. Incluso cuando notemos oscilaciones hacia el negro debemos decirnos mentalmente “bien”. El cerebro es así, a veces no sabe muy bien lo que queremos, pero si vamos hacia una meta extraña (en este caso visualizar el negro lo más nítidamente posible) al acercarnos a nuestro propósito debemos ir “premiándonos”: “Bien, así, más negro, bien… etc”.
Parece ridículo al explicarlo, pero vuestra experiencia podrá deciros si es ridículo o no. Haced lo que queráis con los ojos. Lo esencial no es conseguir ver negro, sino que cuando el negro se vé perfectamente, significa que los ojos están totalmente relajados, la musculatura en la postura correcta y la focalización fijada. Si abriéramos los ojos en ese momento veríamos perfectamente. Lo que ocurre, esque en el momento de abrirlos, ya pasamos a nuestro “programa” de visión y perdemos ese estado “perfecto”.
El palmear con frecuencia, hará a nuestro cerebro y a nuestros ojos reconocer más ese estado y poder con el tiempo emularlo cuando estemos utilizando nuestra vista.
Bates también habla de visualizar un “punto negro”. Es decir, intentar ver con los ojos cerrados un punto negro, mientras lo demás está más claro, esto sería el famoso “central fixation” o fijación central. Hablaré sobre ella con más detenimiento. Personalmente, me parece más fácil comenzar con la visualización del negro. Si consigo dominarlo fácilmente, ya pasaré a intentar lo que describe Bates como el punto negro.
Lo que hago a veces durante el palmeo es cruzar los ojos. Se estira la musculatura, noto que los ojos se relajan más y el negro se hace más intenso. Hago lo mismo mirando hacia la derecha, la izquierda, luego arriba y luego abajo, como si estíraramos después de hacer un ejercicio durante unos momentos. Luego giro lentamente en las órbitas, derecha… e izquierda. Después me quedo con los ojos quietos e intento concentrarme en la oscuridad más absoluta.
Un buen truco es imaginarse cosas negras. En mi caso, me imagino que estoy dentro de una cueva oscura, donde te puedes pasar la mano frente a la cara y no ves nada. También recordar objetos de ese color: un coche, un gato, la puerta de metal de la valla del vecino, o imaginarse el negro más profundo del espacio. Todo vale mientras consigamos ese estado.
El tiempo para hacerlo dependerá de cada uno. Personalmente he notado que al cabo de unos 5-10 minutos, los ojos empiezan como a calentarse y hormiguear. Una sensación muy agradable empieza a aparecer y el negro se hace más intenso. Cuando muevo los ojos ligeramente noto que están más sueltos, más relajados. No hay que “dormirse”, aunque este sea un ejercicio de relajación, nuestra concentración no debe desfallecer.

El tema de la utilización de la visión y los otros sentidos, es más una filosofía que otra cosa. Es un cambio de actitud. Poco a poco tenemos que convencernos que los ojos necesitan descanso y que no están para que se los utilice sin ton ni son. Si por ejemplo, se está pensando en las musañaras, mejor cierra los ojos. Si estás en la ducha y puedes, hazlo todo con los ojos cerrados, abriéndolos sólo cuando sea necesario. Es más diría que el lema podría ser: sólo cuando sea necesario. Esto ya es muy personal y cada uno encontrará el como utilizar mejor sus sentidos. Cuesta tiempo y paciencia, pero merece la pena hacer este cambio de actitud por el bien de nuestra vista.

Próximamente: Gafas, ¿con o sin?